El día de Reyes, es un día con una magia sin igual. Poder ver las caritas de los niños, acostados en su cama y arropaditos con una sábanas y un edredón calientito, no tiene precio. Es por ello que debemos conservar la ilusión, que tantos buenos recuerdos nos trae. En muchas casas, la noche de la víspera, se hornean galletas y se colocan vasos con leche para que  Melchor, Gaspar y Baltasar, no pasen hambre ni sed. Se dejan cubetas con agua para que el elefante, el caballo y el camello en los que vienen, se refresquen un poco. Es en verdad una hermosa tradición que se conserva en muchas partes del mundo.

Pero ¿por qué se celebra el día de Reyes?

De acuerdo a la tradición de la Iglesia, los tres Reyes Magos fueron tres visitantes extranjeros que, tras el nacimiento del niño Jesús, acudieron desde otros países para rendirle honores. Vinieron a entregarle obsequios de una gran riqueza simbólica como oro, mirra e incienso.

Los reyes son relacionados como hombres poderosos, nobles y sabios, posiblemente monarcas de naciones del oriente al Mediterráneo. Por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento del hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios.

Estudiosos de las estrellas, fueron avisados por una, que en determinado lugar, nacería el Rey de Reyes. Así que siguiendo el camino que les indicaba, se reunieron en un punto. Y después continuaron juntos a rendirle homenaje al niño Jesús.

Esta fecha tiene un significado muy especial en países como México, por citar un ejemplo, en el que los niños suelen recibir los regalos que les traen los reyes. Las familias aprovechan para reunirse y compartir la tradicional rosca de reyes, un delicioso pan que se prepara exclusivamente para degustar en esta celebración. Dalfiori te recomienda seguir preservando nuestras tradiciones y alegrar la infancia de los pequeñitos.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+ 33 = 38